abrazada a un corazón salvaje
huérfano de vida y de milagros,
repintado con los años
en velero sir rumbo y sin amarres.
buscando la pausa sin pausa
de una dulce locura sin pagar peaje,
y dando quizá con compañero de viaje
sin importar el cómo ni la causa.
adormecida en palabras y gestos,
suspirando un suspiro ahogado
por diez mil lágrimas de lo añorado.
Enamorada, sin importar el resto.
bohemia de blanco
tras odas, pinceles y retablos,
quizá estas dos manos
te acariciaron en algun pasado...
Libre y ocupada,
llena de vida a borbotones,
encendida y a veces cansada...
revolotea una mariposa con tacones.
Un día te acariciaría,
hoy te haría la blusa jirones...
No hay comentarios:
Publicar un comentario