Estando su alma oscura
tan puesta en mis mil mentiras
podríamos hablar en liras
de porqué está tan segura
de que los celos que porto
son, como decís, fingidos
pues yo creo que mis latidos
bien valdrían un exhorto
para que cumpliera, dueño,
una petición sencilla:
permitir que su cancilla
sólo la abra mi empeño
así ya no habría otras
ni más leonas con celos
ya que todos sus camelos
derretirían mi sombra...
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