Cuatro días, cuatro vidas

No creo tener derecho a lo que digo,
herido de orgullo aquellos cuatro días,
mas herido sin dolor, ninguno quería,
ya existías, ya quería algo contigo...

Tu ilisión es mi ilusión de un nosotros,
pasión de primavera, de cada primavera,
de mirarnos ayer, hoy y una vida entera,
de pasar sobre tempestad y maremotos.

No hay dudas, no, sólo certezas,
sabía que existías, que aparecerías,
sabía que estarías y me completarías,
te necesito para ser par de cerezas.

Sin intención también es lo que te escribo,
rápidas y atropelladas, cuatro letras,
te respondo en la osadía de un mal poeta:
no cuatro días, cuatro vidas quiero contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario